
Fiebre amarilla, ébola y gripa aviar, entre otras 12 pestes, propagaría el calentamiento global. La Sociedad para la Conservación de la Fauna Salvaje divulgó un informe en el que advierte sobre los estragos que podrían causar estos agentes patógenos en hombres y animales. El documento, titulado 'La docena mortal: las enfermedades de la fauna salvaje a la hora del cambio climático', fue presentado en el congreso de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, sobre biodiversidad, reunido en Barcelona (España). De acuerdo con el periódico El Mundo, de España, estos son los 12 agentes reportados por el informe:
Tuberculosis: los expertos temen que el cambio climático pueda favorecer el contacto entre el ganado y los animales salvajes y aumentar la transmisión de esta enfermedad, que afecta a 10 millones de personas cada año.
Cólera: el aumento de la temperatura de las aguas hace prever un incremento de la incidencia de esta enfermedad, que es producida por la bacteria 'Vibrio cholerae', que se transmite por el agua y por alimentos contaminados.
Gripa aviar: la alteración de los ciclos de lluvia y de sequía influye en los movimientos migratorios de las aves y la expansión del virus que causa esta enfermedad, incluso de su cepa más mortal: la H5N1.
Fiebre amarilla: los cambios de temperatura y las lluvias propician la llegada de los mosquitos que transmiten este virus e infectan a monos y personas.
Parásitos intestinales: los cambios en las temperaturas harán que muchos de ellos sobrevivan más tiempo.
Ébola: existen evidencias significativas de que los brotes de esta enfermedad están relacionados con las variaciones inesperadas de las épocas de lluvias.
Fiebre del valle del Rift: es una zoonosis vírica que afecta principalmente a los animales, pero también puede llegar al ser humano. El virus que lo causa suele transmitirse por las picaduras de mosquito.
Enfermedad del sueño: es transmitida por la mosca tse-tse y afecta con mayor frecuencia a animales salvajes y a seres humanos.
Mareas rojas: son causadas por determinado tipo de algas que crecen en costas de todo el mundo y que generan toxinas peligrosas para los animales marinos y la gente.
Babebiosis: se transmite por garrapatas y afecta tanto a animales domésticos y salvajes como a las personas.
Enfermedad de Lyme: se transmite por una bacteria a través de las picaduras de garrapata.
Peste de Yersinia: la bacteria responsable de esta plaga se extiende a través de los roedores, mediante la picadura de pulgas. Cuando estos escasean, pican a las personas.
http://www.eltiempo.com/vidadehoy/salud/2008-10-08/












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