
Bien Compañeros, vamos a ver si vemos. Procurando terminar con las crónicas que se produjeron, a raíz de los dos acontecimientos que se dieron en este año que está terminándose y antes de que esto suceda, quiero terminar de contarle a la Ramirada, hechos dignos de relatarse acerca del matrimonio de José M y Laura que no por divulgarse de último dejan de ser importantes tanto para ellos dos como para el resto de la Familia. Para empezar les cuento que su noviazgo tuvo una duración de cuatro (4) años, tiempo amplio y suficiente para armar y bien armado su proyecto de vida y una prueba de ello es su hijito, ò primer heredero, de tres años a quien adoran entrañablemente y que a su abuela tiene loquita y por añadidura y como sello de unión y devoción fue su pajecito. Como hijo, como nieto y como pajecito estuvo muy feliz y se portó y se comportó a la altura, me contó su abuela en el mensaje que me envió para hacer esta reseña. Por lo tanto sus papas, mejor dicho los novios, no pueden quejarse. En cambio, mamá Olga, ò sea la abuela, si. Pues a ella no le gustó que cuando “ya en la fiesta se dirigieron los novios a los familiares, pasaron sin el hijito y lloró mucho, no sé porque no pasaron al micrófono con él.” Que pasó?
Y continúa pollitaolga: el matrimonio no se llevo a cabo el 5 de agosto, como lo programado, pues el novio que se encontraba en EEUU no llego. Y esto se supo el sábado como a las 4: 30 ò 5: 00 p.m. la novia a esa hora se encontraba en el salón de belleza. Pollitaolga le avisó a Álvaro por aquello de la poca prudencia mía (sic) para avisar, pues JM tratando de solucionar el asunto del vuelo me había advertido que no le avisara a Laurita si no hasta que se supiera si había ó no vuelo. Álvaro dijo no, eso ya es difícil, avisemos para que haya tiempo de que los invitados sepan del aplazamiento. Se pensaron muchas soluciones entre ellas que se casaran por poder, y no pudieron. Todo se debía a lo adelantado que estaba toda la organización para el casamiento y la recepción que ya
estaba andando como alquiler de finca, comida, músicos, invitados, eucaristía, fotógrafos, arreglos florales, familiares que ya venían en camino de Bogotá, amigos que tenían cuadrado el permiso en los sitios de trabajo,. Al fin Álvaro le aviso a Laurita, y ella muy calmadamente entendió el asunto, y se puso a llamar a todos los invitados en su mayoría de ella. Nosotros, dice Olga, éramos como 35 personas y ellos el resto como para 120 creo yo., entre familiares y amigos de ambos. En la iglesia muy difícil de parte mía no expresar mi nostalgia, pero finalmente pude sonreír todo el resto de tiempo aunque por dentro estaba llorando. No levantaba casi la mirada. No les dije nada cuando los entregué, se me olvido. Pero días anteriores había mandado a decir una misa por la intención de este nuevo hogar y lo hice en la Iglesia de San Vicente de Paúl. Acompañe a JM a confesarse y lo vi muy devotamente cumplir su penitencia, (
para el hotel Chicamocha yo les regalé la noche nupcial en el salón
Barichara, este también fue cambiado porque ya ese día en el salón, que no me acuerdo como se llamaba, había otra pareja también linda, ya me acordé la suite nupcial. Al siguiente día viajaron porque Laurita
hacia 8 días había encontrado trabajo en Bogotá. Y a los 15 días ya
también JM se fue a trabajar, comieron perdices fueron, y serán, felices y colorín colorado este cuento se ha acabado.
Relato realizado, con algunos arreglos de markomanias, por pollitaolga a quien le agradezco su amabilidad












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